miércoles, 29 de octubre de 2008

Identificar al enemigo

Hay entre todos nosotros bastante acuerdo en cuanto a lo que necesitamos los trabajadores del INTI: mejores sueldos, pase a planta de los contratados, jubilación del 85% móvil, jardín con vacantes para todos y que no cierre en verano, etc. Pero no alcanza con reconocer nuestras reivindicaciones, porque lamentablemente no somos los trabajadores los que dirigimos el Instituto, ni asignamos los presupuestos, ni sacamos las leyes. Hay que señalar las responsabilidades que le corresponden a cada uno; y, en este caso, los que eligen no darnos lo que justamente reclamamos son el gobierno nacional y las autoridades del INTI.

La presidenta vino al INTI y se llenó la boca diciendo que este era el país que quería. Quizás se refería a un país donde la mayoría de los trabajadores cobran salarios inferiores a la canasta familiar, donde la mitad del personal no es de planta, donde parte de la actividad se terceriza. Y suponemos que es así, porque el INTI no es una excepción: este gobierno “progresista” es el principal empleador de trabajadores en negro, es el gobierno que paga la deuda externa mientras no actualiza salarios y usa al campo de excusa para no construir hospitales y para aumentar las tarifas, es el que militariza el INDEC para mentirle a la población, el que despide 60 activistas en el Hospital Francés. Por eso aunque fuimos los únicos, cuando Cristina vino a mostrarse al INTI, desde la agrupación “27 de Diciembre” nos manifestamos con una bandera exigiéndole aumento de salario.

Martínez, con su doble discurso, es un típico exponente de este gobierno. Dice que quiere que ganemos mejores sueldos, pero no solo no apoya nunca el reclamo en la calle, como hacen algunos decanos de la UBA, sino que hace todo tipo de maniobras para desactivar las movilizaciones: aprietes de los jefes, reuniones los días de paro y hasta una encuesta trucha para levantar las medidas. De la misma manera, es muy estricto con la carrera cuando se trata de bajar de tramo a profesionales de excelencia, pero no cuando se trata de su esposa, que quedó en “Profesional A” aunque no tiene título; o de Santiago Olivera y otras autoridades, que, además de ubicarlos de cualquier manera en la grilla, les otorgó un adicional como si fueran directores de centro. También mantiene la tercerización de la limpieza que hizo Menem, siendo que depende de él pasarlos a LCT. Sepámoslo: el que más divide y desmoviliza a los trabajadores del INTI es el Ingeniero Martínez.

Los compañeros de la lista Naranja son muy valiosos, pero tienen confundido al enemigo. Todo su accionar se centra en la denuncia a la Junta Interna, y dejan totalmente de lado al gobierno y las autoridades. Sabemos que la actual dirección de ATE no es perfecta, pero para conseguir las mejoras que todos queremos necesitamos una Interna que dirija la lucha unificada contra la patronal, y no contra otros compañeros.

Desde la “27 de Diciembre” nos comprometemos a trabajar para que, además de la Junta Interna, haya un fuerte cuerpo de Delegados de Centro que sirva para movilizar a más compañeros y que recoja sus inquietudes en el lugar de trabajo, para servir de nexo entre los compañeros y la Junta Interna. Nuestro compromiso también es hacer los máximos esfuerzos para coordinar las luchas entre distintos sectores de trabajadores, como la CNEA, el SEGEMAR, ENFER, Gas Natural y también con los distintos sectores estatales nucleados en ATE, aunque sabemos que la coordinación es un proceso difícil y que requiere paciencia. Continuaremos nuestra labor de apoyo solidario a los sectores en lucha como hicimos con los trabajadores del Casino o con los compañeros de FATE. A la vez, queremos que más y más trabajadores se vayan apropiando de su sindicato y, a la par de una campaña de afiliación, iremos desarrollando el trabajo gremial, acercando la propuesta de la colonia de vacaciones de ATE o los distintos beneficios que ofrece el gremio. Y como sabemos que las peleas que se vienen no serán fáciles, y que no alcanza sólo con anunciarlas, nos comprometemos a estar al pie del cañón, impulsando asambleas y recorriendo los sectores para que estas sean lo más masivas posibles, respetando sus mandatos y saliendo a la pelea por el pase a planta, por un aumento de emergencia y porque nadie quede por debajo de la canasta familiar.

Te invitamos no solo a que votes nuestra lista el 22, sino también a que te acerques a la agrupación para ir construyendo entre todos el gremio que necesitamos para el INTI que queremos.

sábado, 18 de octubre de 2008

Por que formamos parte de la lista Verde e independientes

Porque los trabajadores en general, y los estatales en particular, venimos librando importantes luchas, que forman parte de un proceso de recomposición de las fuerzas, la organización, los métodos, y también de la conciencia de clase, que viene afirmándose en diversas experiencias.
Porque los trabajadores del estado somos víctimas principales de la política del gobierno, que defiende los intereses de las clases dominantes, en particular de las multinacionales y los bancos, beneficiarios de las ventajas que les ofrece un país semicolonial donde el salario es la variable de ajuste constante; y la deuda externa, una bomba de succión de la riqueza nacional hacia los centros financieros internacionales.
Porque la decisión de pagar al contado la deuda ilegítima con el Club de París implica que no habrá fondos para recomponer el salario, pasar a planta permanente al personal contratado, aumentar el presupuesto para investigación y desarrollo científico, etc. Esto nos coloca ante un futuro amenazante, en el que tendremos que defender nuestros intereses del único modo en que podemos tener éxito: movilizados y organizados.
Por eso, los compañeros de la Agrupación “27 de diciembre” consideramos que los gremios son la herramienta para lograr todas estas demandas, pero también que hay que implementar nuevos mecanismos de control y sistemas más democráticos, que permitan mayor transparencia y una participación masiva, a través de las asambleas, para lograr la unidad y la fuerza necesaria para triunfar. Defendemos la democracia sindical, así como la independencia del gobierno, la patronal y sus representantes políticos o ideológicos.
Aunque no es perfecto, ATE es el único sindicato que impulsa la movilización y por eso definimos participar en él. Como ejemplo, basta la pelea dada para lograr el convenio colectivo y el reencasillamiento de todos los/as compañeros/as que significó, en general, un avance para la mayoría, y culminó con el procesamiento por parte de la justicia de la mayoría de la Interna
La mejor manera de que el sindicato responda a los intereses de los/as trabajadores/as, es que todos los sectores estén representados en la Junta Interna. Además de impulsar otros organismos, como el cuerpo de delegados por sector que empieza a gestarse, y que, si logra ser representativo de los sectores, puede transformarse en una herramienta que sirva para motorizar las luchas que se vienen. Por eso, en estas elecciones, tendría que haber una lista de unidad donde podamos encontrarnos con todos aquellos con quienes dimos la pelea juntos estos últimos años.
Sabemos que no pensamos todos igual: sobre cuándo llamar a asambleas, sobre la relación con el Gobierno y con las autoridades, sobre cómo mantener los cortes en la entrada, sobre si hay que adherir o no a las medidas centralizadas convocadas por ATE y CTA, sobre la validez de las conquistas parciales o el todo o nada. Pero estas diferencias son secundarias frente a la necesidad del conjunto de tener la mejor herramienta posible para pelear por un INTI donde la plata nos alcance, donde no reine el acomodo, donde no haya discriminación ni maltrato hacia los/as compañeros/as, donde trabajemos en un ambiente seguro, y donde vuelva a prestigiarse la investigación científica y tecnológica como parte del desarrollo del país.
El formar parte de un lugar de mayor responsabilidad, como lo es integrar la Junta Interna, no es más que la extensión a un plano superior del compromiso cotidiano de ser consecuentes con la lucha por todas las necesidades de los/as trabajadores/as, contribuyendo activamente a fortalecer la unidad, la organización y la conciencia de clase.